“COOL”
Por Vanessa Picón Vargas
Era la típica chica cool, siempre vestida con lo último de la temporada. No podía llevar el mismo par de zapatos todos los días, menos salir a la calle sin un labial en el bolso.
Prefería llegar tarde antes de salir sin maquillaje. La belleza duele y verse bien puede tomar mucho tiempo. Debía mantener siempre la figura ideal o por lo menos hacer el intento.
A él no le importaba mucho su aspecto. Siempre estaba desarreglado, con pinta de rapper. Sus pasiones eran el Hip - hop y alentar al equipo de sus amores.
El primer día de clases ella estaba algo nerviosa. Lo único que pasaba por su mente era verse chick. Él solo quería que el tiempo pasara lo más rápido posible.
Bastó un intercambio de miradas para que quedaran profundamente enamorados. Por cosas de la vida ella vivió en un barrio del Callao bastante caliente. Tal vez por eso le gustan los rappers y las amistades movidas.
Se sentaban en lados opuestos del salón. Ella en una de las primeras carpetas. Él buscaba pasar desapercibido en una de las esquinas. La expresión trabajo en equipo llegó a sus oídos. Así comenzó todo.
El profesor escogió las parejas por orden de lista. El destino quiso que compartieran algo más que un salón. Ahora también pasarían las tardes pensando en el trabajo que tenían que realizar.
Ella sentía un gran interés por él. Él pensaba que ella era una chica aburrida que jamás dejaría su burbuja. Luego de tres semanas se dieron cuenta que habían empezado a construir algo más que una amistad.
Para el resto de la clase resultaba extraño verlos juntos, algo que les importaba poco. Los rumores que se escuchaban en los pasillos de la universidad eran sellados por los besos que se daban en cada piso.
Dos meses fueron suficientes para que sintieran que el amor había llegado a sus mundos. Al mismo tiempo descubrieron que habían dejado de lado muchas cosas. Cosas que tarde o temprano tendrían que retomar.
Ella moría por visitar los centros comerciales, él por salir con sus amigos del barrio. Ella mataba por ir de shopping, él por participar de alguna de las movidas en su bloque.
Ambos querían encajar en los círculos del otro, pero él jamás dejaría de ser él y ella jamás dejaría de ser ella. El tiempo pasó y los problemas empezaron a ser mayores.
Ella ponía excusas ante sus amigas para no ir a las patronales pues a él no le gustaba acompañarla. Todo empezó a complicarse conforme pasaba el tiempo. Ella pensó que la manera de solucionarlo era devolviéndole su libertad.
De repente el dinero y el estatus social dejaron de importarle. Ahora era ella quien deseaba ir a los partidos de fútbol. Empezaba a mirar la vida de una forma que jamás imaginó.
Una tarde, cuando salía de sus clases de inglés, lo divisó a lo lejos. Con la mirada temerosa y la cabeza agachada allí estaba él, de la misma forma como lo había conocido.
El destino volvía a unirlos. Sus ojos no podían ocultar el amor que aun seguían sintiendo. Sin importar lo ocurrido ella corrió a sus brazos. Los dos se besaron como unos chiquillos enamorados.
Ella lo tomó del brazo y le pidió que perdonara todas sus equivocaciones. Él, con lágrimas en los ojos, le dijo que esta vez no habrían obstáculos que impidieran que la amara para siempre.
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ResponderEliminarMuy buena la crónica de vanesita :D hay talento ahi
ResponderEliminarConcuerdo contigo, Erwin.
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